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sábado, 3 de mayo de 2008

Aprendiendo a vivir II - Hacer de una experiencia una noticia

La crónica es la mejor expresión del periodismo y la literatura
"Las buenas crónicas son literatura"

Paso 2: domina el miedo

La sintió entrar. Se dejó caer sobre la silla al lado de la camilla y dijo:
- Soy una psicóloga no te asustes. Esto es una revisión.
- No tendré traumas si evitan mandarme otro médico más — con la voz de una esclava de la camilla.
- Lo sé, estas cansada. ¿Sabes por qué estoy aquí? - no podía ahuyentarla, era demasiado amable.
- No — descartó de forma habitual a su molestia.
- En realidad a explicarte por qué debes operarte y no dejarte morir. La razón de tus posibles secuelas y también, darte la noticia que es posible que todo salga perfecto.
- Como también que se compliquen las cosas.
- Acabo de terminar de leer un libro interesantísimo. Me lo recomendó un colega — cambió de tema bruscamente.
Es la primera vez que no la trataron como una inválida. Esbozó una sonrisa y pensó: “por hoy no me rendiré”.

Paso 3: despídete pero no para siempre

El pobre doctor Torres andaba explica que te explica, creo que más por disimular su nerviosismo que por otra cosa.
- Ya tenemos todo listo, su cráneo rasurado, las unidades de sangre extra - explicaba rápidamente la enfermera de turno.
- Ya vuelvo en unas ,,, 8 horas,,, - siempre deleitando a su público con su tono humorístico.
Ellos enmudecieron. Cada uno dio un abrazo y un beso, tal vez los más significativos en su vida, tal vez los más apacibles que rozaron sus mejillas, pero definitivamente, los más benignos para ella o amargos para la mala suerte.
Lo adoró. No podía distinguir quién era, pero solo ellos sabían lo que realmente habían sentido en aquel instante de despedida.
Podría decirse hoy que ese momento fue extraño y maravilloso, una sensación de estar fuera de la realidad, de ser parte de un mundo unitario.
- Cuenta hasta 10 en forma descendente — le ordenó fríamente sin una pizca de compasión a su miedo, a sus lágrimas que desmoronaban el pequeño fulgor de esperanza.
Sintió la mascarilla. Asustada iba pronunciando — 10, 9, 8 …

Paso 4: colaboración

Pestañeo tres veces y reaccionó. — !Luz! - gritó internamente. Pero sintió desconcierto y desesperación — No puedo respirar bien meditó. Una sensación de ahogo, de aire rudo, de abrigo imposible, raspaba su garganta.

Vio entrar a dos personas con mascarillas, batas holgadas y verdes. Ambas notaron el temor en sus ojos.— Cálmate y colabora, no pelees, solo no hagas nada — imploró el más alto. — Esa máquina respira por ti, solo déjate llevar — la invitó a colaborar.

Repentinamente se sintió como una pluma entre un gran país de almohadas blancas y ligeras, había caído nuevamente en un sueño profundo esta vez, casi sin retorno.

lunes, 28 de abril de 2008

Crónica: fusión literaria y periodística

“ A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante”
Oscar Wilde

Aprendiendo a Vivir

La envolvió en una sábana de niebla que cegaba su visión, una corriente de energía casi excitante sucumbía sus piernas, un agudo rayo de poder sobrecargaba su olfato. En ese instante sintió miedo.


Lo de ella fue dolor a primer punzón, y se desmayó por primera vez en su vida, y por primera vez en su vida, también, no paso año nuevo con ellos. Es más, aquellos no sabían que había semejante barbaridad juvenil, y les dio una pena horrorosa, mientras su hija, bailaba sin parar entre sombras, gritos y cuerpos sudorosos. A la mañana, ella no recordaba mucho. Inhaló profundamente para evitar expulsar el desayuno que nunca alcanzó ver.

- !Papá¡ !Mamá¡ - aulló más que gritar por la desesperación. Respiró nuevamente al asfixiarse por la angustia de sentir sus pestañas rozar con sus delgados párpados y no encontrar la señal de la luz habitual.
- ¿Qué me pasa? - abatida y nerviosa, alcanzó llorar silenciosamente.


Paso 1: aceptar que tienes un problema

Después de incontables diagnósticos y la cruda penetración de un catéter minúsculo pero sensitivo, desde la ingle hasta el cerebro, dieron con el problema. Un hemangioma cavernoso alojado en el hemisferio derecho del cerebelo. Algo indignante e irónico para mi futuro analizó — especialmente si tengo un campeonato en tres meses, fuertes entrenamientos por recuperar, cursos que seguir, … pensó … en realidad mucho que vivir añadió.

- ¿Cómo te sientes hoy? - parloteo la enfermera como si fuese una paciente más del pasillo. (Tal ves si lo era).
- ¿Cómo me siento? Pues, como una vela apagándome poco a poco, ¿y usted? - mencionó de forma sarcástica al sentirse totalmente humillada e inútil.

No pudo comer ni beber sola, trasladarse hacia el baño se asemejó a caminar sobre la cuerda floja en un circo, marearse entre talcos y perfumes diferentes con el olfato agudo que poseía, someterse a baños de esponja, una sonda y un pañal fueron sus primeras batallas.

Es que ella, por supuesto, seria una cosa inservible. No podría caminar debido a las secuelas, tal vez ni moverse en mucho tiempo, perder la noción del sentido, trastornar sus nervios y/o ser un músculo inerte y débil.

Alguien entró:
- Ave María Purísima
- Sin pecado concebida
- Hija, dime tus pecados …

La perdición había iniciado y todos, nuevamente, empezaron a rezar por ella. (...)

Para saber mas de este tipo de tumor visita:

http://www.medicosecuador.com/revecuatneurol/vol15_n1_2006/cavernomas.htm

Para notar la diferencia entre los estilos de crónicas pon click en:

http://i289.photobucket.com/albums/ll220/Lilia1013/cronicahemangiomaarias.jpg